#34: Navegar por la confusión emocional ante una tragedia en el mar
Ante el inimaginable trauma de un accidente aéreo en el mar, uno de los desgarradores protocolos que debe aplicar la tripulación de cabina es prohibir a los pasajeros que lleven los cuerpos sin vida de sus seres queridos a los botes salvavidas. Esta dolorosa regla, aunque sea difícil de comprender en un momento tan traumático, tiene una función vital a la hora de darle prioridad a la supervivencia en general.

En medio del caos y el dolor, la atención debe centrarse en una rápida evacuación y en garantizar la seguridad de los vivos. Aunque pueda parecer insensible a primera vista, esta medida surge de la necesidad, dado que hay espacio y recursos limitados en los botes salvavidas. La carga que soportan los tripulantes de cabina mientras navegan por el delicado equilibrio entre la compasión y la responsabilidad es incalculable, lo que destaca la angustiosa realidad de estos trágicos incidentes marítimos.
