Drew Barrymore
Conocer a una celebridad es siempre una experiencia emocionante, pero atender durante toda una semana debe de haber sido increíble. La personalidad amable y cariñosa de Drew Barrymore debió facilitarle mucho el trabajo a nuestra narradora. A pesar de tener prisa, es alentador oír que se tomó su tiempo para entablar conversación con las meseras.

¿Y pedir siempre la misma comida? ¡Es un clásico! Está claro que esta experiencia dejó una impresión duradera en nuestra narradora, ya que apreció mucho sus interacciones con Drew Barrymore. Esto demuestra que incluso los actos de amabilidad más pequeños pueden tener un gran impacto en quienes nos rodean, especialmente en el sector de la gastronomía.
